Hoy celebramos el Día de la Samaritana, una de las costumbres más hermosas y coloridas que nos dan identidad. En este cuarto viernes de Cuaresma, las flores, las ollas de barro y el aroma a frutas frescas inundan nuestras calles.
Más que un vaso de agua, es un gesto de hermandad y generosidad que compartimos con alegría. ¡Acompáñanos a preservar nuestras raíces y disfrutar de los sabores de nuestra tierra!